Ya tenés tu nueva prepaga activa y creés que el trámite terminó. Pero falta un paso que mucha gente pasa por alto y que después trae dolores de cabeza: dar la baja formal de la prepaga anterior.
Si pagabas una diferencia, tenés que dar la baja
Cuando tus aportes no cubrían el total de la cuota y abonabas una diferencia de tu bolsillo, esa relación comercial no se corta sola. Aunque tus aportes ya se hayan redirigido a la nueva prepaga, la anterior puede seguir facturándote esa diferencia mes a mes.
Siempre pedí un comprobante de la baja
Este es el punto más importante. Cuando solicitás la baja, exigí que te entreguen una constancia por escrito: un mail de confirmación, un número de trámite o una nota firmada. Guardalo.
¿Por qué? Porque si meses después aparece un reclamo de deuda por cuotas que no correspondían, ese comprobante es tu respaldo. Sin él, la discusión se vuelve larga y desgastante.
Qué tenés que conservar
- La constancia o número de trámite de la baja
- La fecha exacta en que se hizo efectiva
- El último comprobante de pago realizado
- El nombre del asesor o canal por el que la gestionaste
¿Cuándo conviene dar la baja?
Recién cuando tengas la nueva cobertura confirmada y activa. Nunca antes. El orden correcto es: primero se confirma el alta en la nueva prepaga, después se gestiona la baja de la anterior. Así no quedás ni un solo día sin cobertura.
¿Cambiaste de prepaga y no sabés si diste la baja correctamente? Consultanos y te guiamos paso a paso, sin costo.
📱 Consultanos por WhatsApp